Devocionales

La bondad: un rasgo esencial de la mujer

Salmo 145:17 … bondadoso en todas sus obras.

Un rasgo es una propiedad o peculiaridad distintiva, rasgo también puede ser una acción digna de elogio. La palabra bondad viene de dadivoso, bueno, puro, recto, correcto, honorable.

La bondad es un fruto del espíritu, por lo que contar con ella es un privilegio. Toda mujer que se alimenta con el fruto de la bondad es una herencia para aquellos que se rodean de ella. Como sabemos para que un árbol de frutos debe estar en un cuidado constante, siendo abonado, regado y vigilado para que su cosecha prospere y sea buena.

Una mujer con estas cualidades muchas veces nos preguntamos ¿debe ser perfecta? o ¿será que existe? Por lo que nuestro deber como hijas de Dios es buscar constantemente esa perfección mediante el estudio de la Palabra de Dios, esa lucha será diaria y mientras estemos en esta tierra jamás seremos perfectas, pero es nuestro deber mantener un espíritu que anhela la santidad.

Una de las cosas en las que debemos ser maduras, es en fortalecer nuestra vida con los frutos del espíritu. Y uno de los rasgos con los que debe contar toda mujer que busca la piedad, es ser bondadosa, ya que esta solicita a dar de lo que tiene, conoce, sabe y ha vivido, para así glorificar a Dios y ser de apoyo en la vida de otras. Notemos lo que se menciona en Romanos 15:14 “Pero estoy seguro de vosotros, hermanos míos, de que vosotros mismos estáis llenos de bondad, llenos de todo conocimiento, de tal manera que podéis amonestaros los unos a los otros”

Aquí Pablo les hace énfasis a los cristianos en Roma, de que él está seguro, que ellos cuentan con estas cualidades para sostenerse en la doctrina y amonestar a otros a seguirla.

Una mujer bondadosa es conocida, porque muestra en su actuar la formación y el ejemplo que desea seguir, así mismo ser de ejemplo para otras. Una mujer bondadosa refleja en su vida un testimonio digno de imitar, porque ella misma imita a su gran Maestro.  Una mujer creyente demuestra que es bondadosa:

  • Cuando imita lo bueno: 3 Juan 11 “Amado, no imitéis lo malo, sino lo bueno. El que hace lo bueno es de Dios; pero el que hace lo malo, no ha visto a Dios.
  • Cuando se niega a sí misma: Proverbios 3:27 “No te niegues a hacer el bien a quien es debido, cuando tuvieres poder para hacerlo”
  • Cuando su vida sigue un modelo: Hebreos 8:5 “…haz todas las cosas conforme al modelo que se te ha mostrado…”
  • Cuando es atenta a la voluntad de Dios: Proverbios 4:20 “hijo mío, está atento a mis palabras; Inclina tu oído a mis razones”.

Es necesario que toda mujer posea un espíritu bondadoso, sincero, dispuesto a servir a otras, lleno de gratitud y generosidad que sea transmitida a través de sus acciones, no para su propia gloria sino para mostrar el mensaje de Cristo por medio de su vida. Tenemos un Padre bondadoso, no seamos mezquinas en repartir esa bondad que nos ha sido concedida por medio de la obra de redención, que solo se pudo completar con el sacrificio de nuestro Señor Jesucristo al morir en la cruz.

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